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Celtíberos

0 comentarios - Fecha: 2005-11-05

Con la excusa de la exposición de 'Celtíberos, tras la estela de Numancia' que se ha celebrado entre Julio y Diciembre de 2005, hemos aprovechado un fin de semana de Noviembre para escaparnos a Soria, conocer su ciudad y empaparnos un poco de la cultura celtibérica.

 

En Soria podemos encontrar algunos de los mejores yacimientos arqueológicos de la Celtiberia; como Numancia, que pasó a la historia por su resistencia a lo largo de veinte años contra Roma; Uxama, en la línea del Duero, combinación perfecta del mundo celtibérico y frontera medieval, y Tiermes, donde podemos disfrutar de las ruinas arqueológicas en un hermoso paisaje.

 

A 7 km de Soria en el elevado y amplio 'Cerro de la Muela de Garray' nos encontramos en Numancia, sin duda la más conocida de todas las ciudades Celtíberas.

 

Ciudad de Numancia en el Cerro de la Muela 

Desde este cerro los Celtíberos dominaban una amplia llanura, limitada por las estribaciones del Sistema Ibérico (Urbión, Cebollera y Moncayo).

 

Numancia fue la ciudad más poderosa de los arévacos y la más conocida por la dura resistencia que opusieron contra las tropas romanas, entre el 153 y el 133 a.C.

 

Uno tras otro los generales romanos eran vencidos fracasando en su intento por conquistar esta ciudad estratégicamente posicionada para el control del paso sobre el río Duero, en el lugar donde confluyen los caminos que comunican esta zona con el valle del Ebro.

Finalmente Roma envió al más famoso de sus generales, Publio Cornelio Escipión, que cercó Numancia, mediante siete campamentos y fuertes en los cerros próximos, unidos con un sólido muro de 9 kilómetros de perímetro, defendido por delante, con un foso y una estacada de madera, y disponiendo dos fortines en el punto de encuentro de los ríos Tera y Merdancho con el Duero para controlar sus aguas.

 

Maqueta de Numancia 

Tras once meses de duro asedio la ciudad cayó por inanición, en el verano del 133 a.C. La ciudad fue arrasada y repartido su territorio entre los indígenas que habían ayudado a Escipión.

 

La actitud de los numantinos paso a la historia gracias a los propios escritores romanos que impresionados, ensalzaron su resistencia, convirtiéndola en mito y símbolo de la lucha de un pueblo por su libertad.

 

Maquetas Campamento Numancia 

Nada más llegar a Numancia y antes de comenzar la visita al yacimiento arqueológico, es muy recomendable visitar en las antiguas escuelas de Garray, el Aula Arqueológica, dedicada al Asedio Romano de Numancia. El aula dispone de dos salas destinadas a las dos culturas enfrentadas, la Numantina y la Romana. Mediante reconstrucciones, maquetas y audiovisuales nos encontraremos en pleno asedio. Una vez visitada esta aula ya subimos al cerro para realizar la visita al yacimiento arqueológico donde también podremos ver otro interesante audiovisual.

 

Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz el trazado de dos ciudades: una de época celtibérica y, sobre ella, otra de época romana. La amplia superficie excavada permite conocer su trazado con las calles en retícula irregular, sin dejar espacios libres o plazas.

 

La primera parada en nuestro paseo por el yacimiento la realizamos en el 'museo de molinos de mano' donde podemos disfrutar de un conjunto de molinos de piedra; unos sencillos, constituidos por un piedra fija rectangular y otra más pequeña, que se utilizaba con un movimiento de vaivén sobre la anterior para así moler el grano, otros circulares, con dos piedras acopladas, donde la inferior es fija y la superior gira en un movimiento de rotación, para moler el grano introducido por un orificio superior.

 

 Molinos de mano en Numancia

 

A lo largo del paseo encontraremos piedras de molino formando parte del pavimento, ya que cuando las piedras se 'desgastaban' o ya no eran útiles para la molienda, se reutilizaban como pavimento.

 

Tipos de molinos de mano en Numancia

 

La dieta celtíbera era rica en vegetales, con predominio de frutos secos. La falta de vino era sustituida por el consumo de 'Caelia', cerveza extraída del trigo fermentado, 'de sabor áspero y calor embriagador'.

 

Monumento conmemorativo NumanciaContinuando nuestro camino, nos encontramos con dos monumentos erigidos a los héroes de Numancia.

 

El primero, de piedra con pedestal, obelisco y cuatro lápidas, fue construido en 1905, e inaugurado por el Rey D. Alfonso XIII.

 

El otro tan sólo tiene el pedestal; se trata de la base de un monumento que la Sociedad Económica de Soria comenzó en 1.842, mediante suscripción popular, quedando sin concluir por falta de medios económicos.

 

Estos monumentos están construidos sobre la zona en la que se encontraban los pequeños baños termales o 'Caldarium' de la época romana. Se trata dos estancias simétricas, con una bañera en su interior, separadas por otra estancia de menores dimensiones. En su base podemos ver los orificios para el paso del aire caliente, así como un pequeño canal, a ras de suelo, que conducía el agua sobrante al desagüe de la calle.

 

Siguiendo nuestra ruta llegamos junto a un edificio público, próximo a los 'desagües' que, en época romana, discurren por el centro y por debajo de la calle, cubiertos con lajas de piedra, a modo de 'alcantarillado'.

 

El edificio era de grandes dimensiones, con estancias ordenadas entorno a un patio central con galería porticada, de la cual sólo quedan las bases de apoyo de las columnas.

 

Las excavaciones han sacado a la luz el trazado de dos ciudades: una más antigua de época celtibérica y, sobre ella, otra posterior de época romana, acomodada a la estructura de la anterior. La amplia superficie excavada permite conocer su trazado con las calles en retícula irregular, sin dejar espacios libres o plazas.

 

Siguiendo la calle Central, encontramos a nuestra izquierda un aljibe circular, de uso público, situado en la esquina de una manzana. Este aljibe todavía conserva el canalillo que servía para encauzar el agua de lluvia hacia su interior.

 

Aljibe y piedras pasaderas en Numancia 

Para pasar de uno a otro lado de la calle (de una a otra 'acera' de piedra), se utilizaban las denominadas 'piedras pasaderas'. Se trataba de grandes piedras que permitían a las personas pasar de un lado al otro evitando el fango, la lluvia y la suciedad de los desagües de las casas.

 

Siguiendo nuestro camino nos encontramos con la reconstrucción de una casa romana; de dimensiones superiores a las casas celtíberas, divididas en más estancias, construida en piedra, con la cubierta de gavillas de paja de centeno.

 

A diferencia de las celtíberas, las casas de época romana estaban construidas totalmente en piedra, con armazón de madera.

 

Casa romana en Numancia 

La cubierta era similar: una estructura de madera cubierta con gavillas de paja de centeno, sin chimenea. El humo del fuego del interior, salía por entre la paja de centeno, cumpliendo, entre otras funciones, la de alejar los insectos y otros pequeños parásitos que pudieran habitar en la cubierta, además de impermeabilizar.

 

En la parte exterior podemos apreciar el corral de los animales con un acceso al almacén. Entramos a la casa por el patio, donde tambén se encuentran un pozo y la parte exterior de un horno de pan.

 

Al entrar en la casa, nos encontramos en el vestíbulo, donde se encuentran los molinos de mano, telares y otros útiles, y se facilita el acceso a la cocina.

 

En la cocina se encuentra el hogar, la mesa con el banco corrido y los útiles correspondientes a la cocina.

 

También aquí se encuentra la boca del horno de pan.

 

Numancia, interior de la casa romana 

Salimos de la casa romana en dirección a la casa celtíbera. En esta zona, se puede ver con claridad la 'superposición' de calles de diferentes épocas, las calles de época celtíbera y de época romana se superponen, en trazados con frecuencia similares.

 

Antes de llegar a la Casa celtibérica, encontramos en la calle de Ronda la Muralla Celtibérica.

 

En la reconstrucción de la muralla, podemos observar como estaba construida; con base de piedra, formada por dos muros de piedras grandes, y un interior relleno de piedras pequeñas y tierra.

 

Muralla celtibérica de la ciudad de Numancia 

Desde la base de la muralla reconstruida, en la calle de Ronda, nos acercamos a la Casa celtíbera. Construida con una base de piedra, paredes recrecidas con postes de madera y adobe, y la cubierta de madera con gavillas de paja de centeno.

 

Casa celtíbera de Numancia 

De planta rectangular, está dividida en tres estancias: la delantera, una habitación central y una despensa. En la parte exterior podemos ver un pequeño patio con cobertizo para los animales. La cubierta de paja de centeno no dispone de chimenea; el humo del hogar interior, sale por entre la paja del techo, cumpliendo labores de impermeabilización y de eliminación de parásitos e insectos.

 

Accedemos al interior por la parte delantera, destinada a labores artesanales (molienda de cereal, tejido...). Aquí podemos ver la bodega inferior, a la cual se accede a través de una trampilla en el suelo.

 

Interior casa celtíbera en Numancia 

Pasamos a la zona central o de 'hogar' de la casa, una estancia que hace las funciones de cocina, dormitorio y descanso. Aquí es donde se hace el fuego para cocinar y calentarse.

 

Con frecuencia, los celtíberos adornaban sus puertas y ventanas con símbolos solares y de representación del dios Lug, especialmente el 'trisquel', para obtener protección para sus hogares.

 

Detalles interior casa celtíbera de Numancia
 

Al fondo, a la izquierda, vemos la puerta que da paso al pequeño patio exterior.

 

Saliendo de la casa celtibérica, dirigimos nuestros pasos hacia el Barrio Sur.

 

De nuevo, vemos la 'técnica del cruce escalonado' de calles para desviar las corrientes de aire. La calle principal del barrio sur muestra también las típicas piedras pasaderas, a pesar de que la pavimentación con piedra era mucho mejor en esta zona.

 

En época romana, el grupo dirigente y de ciudadanos acomodados, construyó sus residencias en esta zona, la mejor protegida de las inclemencias del tiempo, por su orientación sur la más agradable de habitar y soleada.

 

La construcción aquí era muy diferentes con las construcciones al más puro estilo romano, con cubiertas hechas con tejas planas, tapando las juntas con otras tejas curvas.

 

Las casas tenían dos alturas, con un patio de recreo, porticado con columnas en la parte inferior, donde se encontraban las estancias para personal de servicio y para animales. La vivienda se encontraba en la parte superior.

 

Desde aquí el camino nos conduce de nuevo a los molinos donde terminamos nuestro recorrido 'tras la estela de Numancia'

 

Piezas excavaciones en el museo numantino de Soria



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