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Tras el oro de Roma

1 comentarios - Fecha: 2013-11-16

El paraje de Las Médulas es un paisaje mágico;  la tierra es profundamente naranja, con grandes farallones amarillos, estalactitas de barro, castaños milenarios arrugados y unas luces doradas increíbles.

 

Las Médulas desde el mirador de Orellán 

Esta naturaleza misteriosa es, o mejor dicho fue, una mina, una mina de oro a  cielo abierto.

 

El verdadero rostro de lo que fueron estas suaves montañas solamente lo conocen los romanos y los esclavos de la época de Plinio el Viejo.

 

Las Médulas al Atardecer - Montes Aquilanos 

Para hacerte una idea del conjunto, lo mejor es empezar viéndolo desde lo más alto, desde el mirador que hay en Orellán, y encontrarnos, tras subir una empinada cuesta, con un auténtico espectáculo en verdes y naranjas.

 

Panorámica de las Médulas desde el mirador de Orellán 

Subiendo al mirador, tu izquierda, verás los Montes Aquilanos, unas montañas de formas suaves y redondeadas.

 

Los montes Aquilanos desde el mirador de Orellán 

Pero si miras a tu derecha, verás esa misma formación de montañas desfigurada de una manera sobresaliente, violenta, diría yo . Así te puedes imaginar lo que fue este lugar en la época del Imperio Romano.

 

Según la época del año en que las visites, puede parecer una gran alfombra verde o multicolor, por encima de la que van destacándose grandes almenas de tierra rojiza, gordas y afiladas agujas de arcilla, como sacadas de una gran catedral natural.

 

Las Médulas desde el mirador de Orellán 

Un paisaje casi irreal, fruto de la explotación de una enorme mina de oro que fue literalmente reventada por el agua desde sus entrañas hace mil ochocientos años.

 

Lo miras desde arriba, por la mañana, con el sol de naciente a tu espalda reflejado en una auténtica montaña como de fuego y comprendes que no es de extrañar que en el año 1997, la UNESCO  diera a las Médulas la medalla de Patrimonio de la Humanidad como paisaje cultural. Fue el primer paisaje europeo que obtuvo esta distinción.

 

Las Médulas en verano 

Os estoy mostrando una visión de las Medulas en dos épocas diferentes verano y otoño. En agosto lo vimos cubierto en  verdes profundos, mientras que en noviembre los castaños habían tornado en amarillos, naranjas y ocres. Otro espectáculo.

 

Las Médulas: contrastes en verano y otoño 

A las Médulas hay que caminarlas para conocer bien “sus tripas”, sus galerías, todos sus miradores y los restos de canales romanos.


En un perímetro total de casi diez kilómetros hay mucho espacio para pasear.


El camino más corto para verlo todo “desde abajo” es el llamado Sendero de Valiñas, una ruta circular de unos tres kilómetros que te lleva al interior de las galerías más emblemáticas, La Cuevona y la Encantada.

 

Las Médulas - La Cuevona 

El recorrido “se supone” que es para hacerlo en una hora y media, pero hay demasiados rincones de cuento, unos castaños de formas increíbles como para no entretenerte ensimismado con la cámara de fotos mucho más tiempo.

 

El sendero parte del mismo pueblo de Las Médulas.

 

Las Médulas, comienzo del sendero de las Vallinas 

Empezamos viendo un camino rodeado de huertas de patatas y berzas gigantes, en parcelas pequeñas, casi salvajes.

 

Las Médulas: Panóramica por el sendero de las vallinas 

Hay modestos torrentes de agua, entre escobas, urces y  un camino flanqueado de una piedra pizarrosa  que alguna vez hasta frecuenta algún burrín (como diríamos los leoneses).

 

A medida que avanzamos aparecen los bosquetes de castaños. ¡ qué maravilla!

 

Castaños milenarios, rotundos, unos retorcidos, otros maltratados por los rayos, unos muy viejos, otros renaciendo.Todos son como de fantasía.

 

Castaños en las Médulas 

Como paisaje de fondo ya vamos viendo los perfiles de una montaña naranja muy diferente.

 

Es cuando uno comienza a preguntarse de dónde han salido todas esas figuras caprichosas que estamos viendo.

 

Las Médulas, formas caprichosas 

Las Médulas fue una de las explotaciones de oro más importantes de “Asturia”, el país de los Astures, cuyo nombre tomaba del río leonés “Astura”, que es hoy, el río Esla.

 

Eran los astures quienes habitaban la zona del Bierzo.

 

Y desde luego los romanos sabían bien de la abundancia de oro que había en esta región. Toda la esquina del noroeste peninsular siempre ha poseído oro; no en grandes cantidades, pero lo suficiente como para resultar una buena atracción.

 

El oro está en las montañas en forma de cuarcitas auríferas unidas a piritas y sulfuros de hierro; por eso la tierra se vuelve roja cuando la erosión producida por los ríos hace su trabajo.

 

Las Médulas y el ruina montium 

Al método de explotación minera los romanos lo llamaban la “ruina montium”. Construían galerías o surcos, que luego inundaban de forma repentina con el agua que habían almacenado previamente en estanques y lagos en lo alto de la montaña. El Lago actual de Carucedo, que es artificial, es uno de ellos. Lo que hacía el agua era arrastrar la arcilla y los cantos rodados hasta los lavaderos (agogae), donde el oro se depositaba en forma de polvo y de pepitas.

 

Las Médulas: Panel informativo sobre la técnica de excavación 

Y así también se fueron creando cavidades que superan hasta los 40 metros, como las de la Cuevona o la Encantada.

 

El trabajo era realizado por esclavos, y por trabajadores libres; libres y sometidos, pero no esclavizados; seguramente astures de origen celta.

 

En fin que el destrozo de la montaña provocado por este método fue monumental.

 

Y lo que vemos hoy son prácticamente “los despojos” de esa montaña que la avaricia romana quiso destruir.

 

Las Médulas en el Bierzo - León 

“... quebrantado, el monte cae por sí mismo, con tan grande estruendo y fuerte viento que no puede ser concebido por la mente humana” (Plinio)

 

Y todo para que, según estudios actuales, se produjesen solamente unos 25 kilos de oro al año, apenas diez miligramos por metro cúbico!. Un negocio ruinoso.

 

La explotación duró unos doscientos años. Después del abandono de la mina, la erosión y el paso del tiempo “han seguido trabajando” para que hoy podamos disfrutar de este precioso capricho de la geología.

 

Puesta de sol en las Médulas 



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Comentarios
Monica Albert dijo el 13/10/2015
Pues me ha encantado ver y conocer este lugar y como llegó a formarse de esta manera. Muy interesante tu explicación de como inundaban esas montañas para arrastrar el oro.
Vi un documental que dieron en la televisión sobre este lugar y lo cierto es que es un lugar a tener en cuenta para verlo.
Enhorabuena por estas bella tomas y gran trabajo de documentación.
Saludos.
Namaste.

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